CDMX 02/11/ 2021.- El cuarto y último conversatorio en el que se abordarán parte de los contenidos del Pabellón titulado Desplazamientos, que representa a México en la 17 Muestra Internacional de Arquitectura – La Biennale di Venezia 2021, se realizará el viernes 5 de noviembre a las 12:00 horas, en el marco de la campaña “Contigo en la distancia” de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

Esta plática contará con Juan Carral, Víctor Ebergenyi Kelly, Pablo Gutiérrez de la Peza, Román Cordero e Isabel Mendoza (PLUG Architecture); Juan Casillas Pintor, Roberto Contreras y Adrián Sánchez (Taller de Proyectos de Incidencia Regenerativa), y Salvador Macías, Magui Peredo y Diego Quirarte (Estudio Macías Peredo), también estarán Mauricio Rocha, como parte del equipo curatorial, y Arabella González Huezo, como invitada especial.

El Taller de Proyectos de Incidencia Regenerativa opera como un espacio académico y práctico de acción-reflexión, en torno al papel de los arquitectos en la producción social del hábitat. El propósito es detonar un profundo sentido de responsabilidad en los estudiantes, a través de la exploración del potencial arquitectónico como herramienta de cambio socioambiental. La casa de las parteras, trabajo con el cual participan en el pabellón mexicano, ha sido realizada desde la perspectiva de la producción social del hábitat. El objetivo es valorar, preservar y potenciar esta práctica tradicional, y la necesidad de producir un espacio adecuado y con mejores condiciones higiénicas para que las parteras tzeltales puedan atender a las mujeres de su comunidad.

PLUG Architecture es un estudio de arquitectura con sede en Mérida, Yucatán, cuya labor aborda la enseñanza, la investigación y la práctica como relación simbiótica y con un perfil multidisciplinario. La palabra geo-memoria, definida como las formas de la memoria del paisaje, que refiere a las geometrías, geologías, geografías y geohidrologías de un sitio que registran el paso del tiempo y se expresan de manera atemporal, está vinculada a su proyecto titulado Eco Pétreo, el cual se realizó en una comunidad llamada Xpit-Há, cuyo significado en maya es: “Lugar de poca agua”. La idea para la intervención oscila entre paisaje, memoria, arquitectura y land art al proponer, revelar y amplificar la presencia de un pozo como epicentro y punto de encuentro biocultural. Estos pozos públicos en las localidades rurales llegaron a convertirse en referencias urbanas y centros de reunión colectiva para sus habitantes y paralelamente cumplían con una función de servicio a la comunidad al abastecer de agua a las familias que no contaban con los recursos para perforar uno privado.

Por su parte, Juan Carral, Víctor Ebergenyi Kelly y Pablo Gutiérrez presentarán la propuesta de recuperación urbana en la colonia Donceles, en Cancún, Quintana Roo, el cual se centra en la reutilización de lotes urbanos para el incremento de la densidad habitacional con edificios de mediana altura. En 2005, esta zona en el centro de Cancún tuvo un alto índice de abandono debido a las afectaciones por el huracán Wilma, lo que generó una cantidad importante de lotes abandonados o en desuso (entre 25-30%). Quince años después del fenómeno meteorológico y cinco años después de la primera intervención, el proyecto ha brindado la oportunidad para que gente nueva pueda vivir en esta localidad, que aún refleja un claro deterioro físico y social, pero estos nuevos habitantes se han sumado a la transformación del entorno y han borrado la línea entre la teoría y la práctica.

Finalmente, el estudio Macías Peredo abordará la intervención del Pabellón Eco en el museo experimental del mismo nombre, que propone introducir una nueva diagonal, que no viene de los límites verticales o muros, sino del suelo, del plano horizontal desde el cual el patio se eleva construyendo una gran pendiente. Esta nueva irrupción diagonal modifica el trayecto horizontal ordinario del sujeto que recorre el museo, se trata de transformar el pavimento reticulado de barro también en un plano activo, más cercano a la intención emotiva de Mathias Goeritz. Como resultado, al aproximarse al recinto desde la calle, ocurre un acto inesperado: los visitantes se asoman y se convierten en actores activos del pabellón más allá de los límites del patio; la imagen de la inclinación del barro que se descubre desde el interior de la galería aparece como una invitación a ser transitada.

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