Por: MIGUEL CHÁVEZ

Para aquellos que nos consideramos parte de la Generación X, aún recordamos aquellas llamadas “tardeadas”, que eran fiestas que se hacían en discotecas, pero en un horario de las 5 de la tarde a las 9 de la noche, en un ambiente controlado e incluso se veía a muchos padres en el lugar observando el ambiente que se desarrollaba en esos lugares.

Pero en la actualidad, las costumbres en la diversión de la juventud, la velocidad de las comunicaciones y sobre todo el ritmo de vida que llevamos, nos han alejado de la seguridad que imperaba en esa época.

Existen ahora muchos riesgos que podrían encontrarse en bares y discotecas de los cuales, podemos nombrar algunos:

Primeramente, y el más importante riesgo, es que se permita el acceso a menores de edad.

De allí, lo siguiente, que marca peligro para menores y adultos, tales como la venta de vinos y licores adulterados.

El acoso sexual, tanto a hombres como a mujeres.

La violencia de género y la discriminación.

La violencia física que puede originarse por el alto consumo de alcohol.

La venta de drogas de diseño para la sensación de energía y prolongar el consumo de alcohol.

El contacto con hombres y con mujeres, que tienen el objetivo de reclutar a jóvenes para posterior trata de personas.

Etc.

De aquí desprendemos la parte fundamental en la prevención, que seguirá siendo siempre, una buena comunicación familiar, recordemos que cuando una persona que está pasando por un cuadro de depresión por cualquier motivo, es probable que abuse voluntaria o involuntariamente del alcohol, situación que puede agravarse si acude sin compañía a un bar, ya que en esa situación de vulnerabilidad, haya alguien que quiera intoxicar deliberadamente a esa persona para cometer cualquier tipo de abuso en esa condición.

Que el bar cuente con protocolos para identificar la violencia de género, la violencia familiar y el acoso, será de gran valía para sus clientes, tan sólo el hecho de saber que el personal del establecimiento sabe cómo identificar y reaccionar ante cualquiera de éstas situaciones.

Ahora, en cuanto a los licores adulterados, diferentes sitios gubernamentales coinciden en lo siguiente:

1. La tapa de la botella no debe girar o escurrir contenido.

2. Compara junto a otras botellas que el llenado sea exactamente el mismo. Un proceso manual no tiene tanta precisión.

3. Gire la botella y regrésela a su posición original y observe como suben burbujas, si detecta partículas que caen, se trata de un producto que no fue elaborado con suficiente calidad e higiene.

4. La mayoría de las etiquetas tienen un sistema de pegado horizontal que impiden sean retiradas completas.

5. Revise que el holograma sea auténtico (sin tachaduras, enmendaduras, colocadas uniformemente, grabado láser, refracción de luz en cada parte del grabado que proyecta diferentes colores según el ángulo de incidencia de la luz).

6. Verifique que las etiquetas no estén sobrepuestas a otras y que cuenten con relieves que se notan con el tacto y tintas directas. Las falsificaciones usan impresiones que simulan el color, nunca una tinta que refleje (filos dorados por ejemplo).

Son diferentes situaciones que pueden presentarse en un bar, discoteca o antro, recuerde que, si usted asiste, que sea a divertirse, no o tratar de evadir la realidad, hágalo en compañía de su familia o amistades, si pasa por un periodo emocional difícil, mejor solicite ayuda, nunca conduzca si ha bebido y tenga siempre a la mano, una identificación y teléfonos de gente cercana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *