Si has estado esperando El Buen Fin desde hace meses y  tienes previsto aprovechar los descuentos de la jornada, considera que la producción de la mayoría de los productos implica un proceso industrial que conlleva una serie de impactos ambientales en términos de emisión de residuos, a este impacto se deben sumar las emisiones de dióxido de carbono por los fletes de distribución.

Así lo revela el reporte de investigación “El consumo en México y sus impactos en el cambio climático”, realizado por la Universidad Jesuita de Guadalajara y Greenpeace México, que muestra, además, que los niveles de consumo de los mexicanos se incrementan en dos períodos principales: en los meses de mayo a agosto y en los meses de noviembre y diciembre principalmente por El Buen Fin y por las fiestas navideñas, periodos en los que también incrementan la contaminación medio ambiental y la generación de residuos.

Tan solo en 2019 el 4.7 por ciento de las emisiones anuales de la Ciudad de México ocurrieron durante los cuatro días de la campaña de compras, mientras que  durante 20219 en Monterrey se recolectaron 160 toneladas de basura durante los cuatro días del Buen Fin en su edición 2020, es decir 45 camionetas pick up llenas de basura.

Antes de comprar puedes hacerte la siguiente pregunta: ¿realmente lo necesito? Si la respuesta es sí, puedes optar por opciones que no sumen mayor impacto medioambiental con empaques y embalajes con un alto perjuicio al entorno.

Para ello, te ofrecemos la siguiente información que te permitirá optar por los productos con aquellos empaques que mejor optimicen las necesidades de protección y conservación pero a un menor costo ambiental.

 

Plástico

El embalaje de plástico es una de las opciones más generalizadas para el empaque de productos. Su éxito deriva  de sus enormes ventajas pues es estable, ligero, fuerte y muy fácil de moldear, además, tiene propiedades de barrera al proteger a los productos de la humedad, lo que es muy favorable para los electrodomésticos, que representan 15 por ciento del total de las ventas durante El Buen Fin y que son productos que requieren empaques que los mantengan seguros.

Sin embargo, este material absorbe olores y sabores, con el calor extremo se puede llegar a derretir o deformar.

El plástico afecta la tierra, el agua y el aire, su largo tiempo de degradación provoca múltiples daños en los ecosistemas, aunque el reciclaje es una buena opción para disminuir su impacto.

Vidrio

El vidrio es un excelente aliado para el embalaje de alimentos y productos frágiles como la joyería ya que es impermeable y evita que el oxígeno modifique las características del sabor y el color de los alimentos y bebidas, además, es químicamente inerte, y posee claridad, rigidez y resistencia. Este material no es seguro debido a su fragilidad y su precio es elevado.

El vidrio es un producto que se puede reciclar al 100 por ciento y sin perder sus propiedades, en Europa, por ejemplo, la Federación Europea de Envases de Vidrio (FEVE) detalla que el índice de reciclado es de más del 70 por ciento.

Además, los productos alimenticios empacados en vidrio se pueden identificar fácilmente y reutilizar; pero más allá de los alimentos y objetos muy frágiles difícilmente se puede utilizar.

Unicel

Este material está cada vez más en desuso y a pesar de su mala fama tiene algunas ventajas como su ligereza y propiedades aislantes que le permiten  proteger los productos de golpes y rayaduras.

La Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC) y la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ), estiman que el consumo nacional del unicel en México, hasta antes de la prohibición de 2021 era de 125 mil toneladas anuales, asimismo, es uno de los materiales más agresivos para el medio ambiente, se estima que el unicel tarda, aproximadamente, entre 500 y 800 años en degradarse completamente.

 

Empaques biodegradables

Este tipo de empaques ofrecen los beneficios del plástico, pero con la ventaja de que al estar conformados por materiales naturales, pueden ser compostados, o incluso algunos como los productos Bioelements, consumidos por los microorganismos en cualquier ambiente, lo que contribuye a que el ciclo vital siga su curso.

Además, al no ser bio-tóxicos ni tóxicos por metales pesados, los embalajes Bioelements no liberan elementos químicos, ni afectan negativamente al medio ambiente, reduciendo así la huella de carbono, y por si fuera poco, se reintegran rápidamente.

Por otro lado, existen muchos empaques que presumen ser biodegradables, sin embargo, utilizan aditivos oxo que micro-fragmenta el plástico, pero no disminuyen su masa por una actividad de biodegradación, es decir, se fragmentan, pero persisten durante siglos.

De acuerdo con Ernesto Montalvo, country manager de Bioelements, El Buen Fin es una excelente oportunidad para la reactivación económica, sobre todo tras la pandemia, sin embargo asegura que el impacto al medio ambiente puede ser muy severo.

“Cada vez existen más empresas que eligen productos biodegradables para el empacado de sus productos, sin embargo, los consumidores deben corroborar que estos materiales cuenten con certificaciones y validaciones de laboratorios y universidades para verificar que no se trata de falsos biodegradables”.

Cartón

Este material no es muy amigable con el medio ambiente, es altamente absorbente, y por lo tanto transfiere con facilidad la humedad y agua a su contenido, aunque en contraparte es ligero, resistente y adaptable a cualquier formato.

El director general de Bioelements, José Ignacio Parada explica que existen muchos materiales que se biodegradan, como los papeles y cartones que se usan para la industria del embalaje, sin embargo, al mismo tiempo dañan al medio ambiente si provienen de procesos de reciclaje mecánico, “durante esta etapa los materiales adquieren elementos nocivos que incluso ralentizan este proceso por los plastificantes que se incorporan”.

 

 

 

 

Sobre Bioelements

Bioelements nace en 2014 en Chile como una alternativa ecológica al plástico convencional. Actualmente con presencia en Chile, Perú, México, Colombia y Brasil. Desarrolla la Resina BioE-8, compuesta de material biobasado, renovable y biodegradable. En su anaquel de productos están bolsas, films y productos rígidos biobasados, absolutamente biodegradables en todo tipo de medioambientes, incluyendo vertederos, composteras y lugares acuosos. El próximo año la compañía espera llegar a 80 millones de dólares.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *