CDMX a 22 de noviembre, 2021.- Aunque son muchas las acciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para fortalecer la cooperación contra el tráfico ilegal de armas pequeñas y ligeras, los esfuerzos no son suficientes, consideró el canciller del Gobierno de México, Marcelo Ebrard.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), además, llamó a la comunidad internacional a asumir el combate al tráfico y desvío de armas como una responsabilidad compartida que debe atenderse con acciones complementarias a nivel bilateral, multilateral y regional.
Ebrard presidió una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU convocada por México para combatir el tráfico ilegal de armas y sus consecuencias en materia de seguridad y construcción de paz, desde donde llamó a incrementar acciones.
“Nuestros esfuerzos han sido, debemos reconocerlo, insuficientes. Debemos hacer más para disminuir el desvío y tráfico de armas y sus consecuencias negativas, en particular en países que se debaten con altos niveles de violencia criminal”, indicó el funcionario mexicano desde la sesión en Nueva York.
No obstante sus críticas, reconoció los avances del Programa de Acción y el Instrumento Internacional de Rastreo, el Protocolo contra el Tráfico Ilícito de Armas de Fuego, la Convención contra Delincuencia Organizada Trasnacional, el Tratado sobre el Comercio de Armas y el Registro de Naciones Unidas sobre Armas Convencionales.
“Cada día alrededor de 500 personas pierden la vida y otras 2.000 resultan heridas por disparo de arma de fuego en el mundo. En nuestra región, América Latina, se presentan cifras anuales de violencia y muertes por armas de fuego aún mayores que las observadas en varias zonas en las que se reconoce un conflicto armado”, criticó el titular de la SRE.
“En México creemos que los gobiernos y el sector privado deben de trabajar en conjunto para frenar el tráfico de armas y sus efectos nocivos en las poblaciones. Los actores privados deben contribuir con acciones decisivas de autorregulación y de monitoreo de sus cadenas de distribución a fin de evitar el desvío y tráfico ilícito de las armas que producen y comercializan”, estimó.
Las armas traficadas están presentes en todos los conflictos armados, afectan gravemente a la población civil, destruyen el tejido social y propician la violencia sobre todo contra grupos vulnerables, argumentó el canciller mexicano.
“En contraste, las compañías productoras y distribuidoras de estas armas, con prácticas irresponsables, mantienen ingresos abundantes y en ascenso. Si no hubiera una disponibilidad casi ilimitada de armas, la mayoría de los conflictos armados bajo la agenda del Consejo (de Seguridad) tendrían más oportunidades de soluciones pacíficas”, criticó.
“Mientras los actores en conflicto, especialmente aquellos grupos no estatales, mercenarios y criminales, mantengan su poderío militar y material, optarán por la vía de la fuerza por encima del diálogo, la política y la diplomacia”, añadió Ebrard.
El funcionario mexicano aseguró que la reducción del tráfico de armas transfronterizo haría diferente la situación de violencia que viven países como Myanmar, Somalia, Yemen o la República Democrática del Congo.
En la sesión del Consejo de Seguridad participaron representantes de Ecuador, Costa Rica, Guatemala, Rusia, China, Japón, Bélgica, Bulgaria, Alemania, Francia e Indonesia, entre otros.

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