Texto y fotografía: Fernanda Juárez / Maya Comunicación

Se ubica al norte de Puebla y es pintoresco como la mayoría de los pueblos de este estado, pero Chignahuapan se caracteriza por la fabricación de esferas de vidrio soplado. Llamativas e ideales en la época decembrinas, sus colores, brillos y figuras persuaden a decorar nuestro árbol de navidad con ellas.

Pues sus diseños únicos hacen que quieras llevarte todo tipo de esferas. Su magia se logra gracias al trabajo artesanal de soplado y globeo, así como sus acabados de pintura a mano.


Esta técnica se ha realizado desde 1975 y desde la instalación del primer taller en estas tierras, este trabajo artesanal eventualmente se volvió una tradición, así como el oficio principal de los habitantes.

Asimismo, se adaptó de tal modo que durante todo el año se encuentran a la venta esferas de distintos tipos, con diseños acordes a la temporada del año; sin dejar de lado la típica esfera navideña. Y es desde noviembre hasta diciembre que podemos encontrar una enorme variedad gracias a la ‘Feria Nacional del árbol y la esfera’ [Nota de la feria], que este año festeja su edición número 25.

Chignahuapan cuenta con varios atractivos turísticos, entre los que se pueden mencionar la Iglesia de Santiago Apóstol del siglo XVI y la Iglesia de la Inmaculada Concepción. Además existe un salto de agua de 200 metros conocido como el Salto de Quetzalapan, así como la presa de Cuautelolulco y los ojos de agua que dan nombre a este municipio. También existen balnearios de aguas termales.

Plaza de armas Zona centro. Uno de los espacios clásicos de reunión de los habitantes de la ciudad. La plaza exhibe en su centro un pintoresco kiosco pintado de vivos colores siguiendo una clara tendencia decorativa mudéjar. La estructura fue levantada a principios del siglo XX con maderas dobles y ostenta orgulloso el título de ser el único kiosco de todo México construido en madera, y el único, además, que acoge una fuente bajo su techado.


Santuario de la inmaculada concepción. Muestra una arquitectura contemporánea y elegante, aunque su principal atractivo radica en su interior, donde existe una escultura monumental de la Virgen María. La imagen, tallada en madera de cedro, es una de las obras maestras del escultor poblano José Luis Silvia, y sus más de 12 metros de altura la convierten en una de las tallas más grandes bajo techo de toda Latinoamérica. La talla fue inaugurada junto al tempo el 12 de mayo de 1972, siendo párroco Ildefonso Illescas. Destaca, además, un hermoso vitral policromo que representa la Anunciación de María. Situado justo en la entrada de la iglesia, parece dar la bienvenida a los fieles con su fiesta de colores, sobre todo cuando los rayos del sol atraviesan los cristales.


Parroquia de Santiago Apóstol. Situada en pleno centro, la Iglesia de Santiago Apóstol resulta un interesante ejemplo de la arquitectura franciscana del siglo XVI. Por fortuna aún se mantienen vivos los colores originales de sus muros, creando un edificio policromo en consonancia con la luminosidad y color del cercano kiosco de la Plaza de Armas. La fachada fue construida en argamasa en el siglo XVIII por artistas indígenas, que dieron rienda suelta a su imaginación en esta peculiar creación. Destaca la torre lateral, que luce en lo alto del primer reloj producido por la fábrica El Centenario, de Zacatlán. En el interior del templo hay varios retablos y un altorrelieve de Santiago Apóstol montado sobre su caballo.


Iglesia del Honguito. Barrio de Ixtlahuaca. A pesar de sus reducidas dimensiones, es una de las más peculiares del estado, no solo por su estructura o por sus ornamentos decorativos, sino porque guarda en su interior un tesoro sin parangón: un minúsculo hongo natural petrificado en cuya superficie los fieles aseguran ver diversas imágenes religiosas, destacando la de Cristo crucificado (para verlo hay que utilizar unos lentes de aumento). El hongo fue encontrado en 1880 por un campesino y el hallazgo fue considerado un milagro, de forma que se decidió levantar una iglesia en ese preciso lugar para venerar la inusual reliquia. La iglesia del Honguito fue oficialmente bautizada con el nombre del Señor de la Salud en principio, y de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús después.


Capilla de la Villita. Carretera Chignahuapan-Tlaxco, kilómetro 11, a 13 kilómetros de San Antonio Matlahuacales. Pequeño templo de planta de cruz latina y cubierto de bóveda de cañón que alberga en su interior una peculiar pieza: el tronco de un pino en el que milagrosamente se formó la imagen de la Virgen de Guadalupe. La imagen despierta el fervor de los lugareños, ya que según cuentan, atiende las súplicas y peticiones de los devotos que le rezan.
Baños Termales. Barrio de Tenextla. Dentro de Chignahuapan hay diversos manantiales de aguas termales cuyas propiedades medicinales son reconocidas en todo el estado. Los baños termales de Tenextla se ubican en un rincón rodeado de vegetación y emanan de un manantial a una temperatura inicial de 51 grados centígrados, que después llega a las piscinas a una temperatura entre 25 y 38 grados centígrados. La zona está perfectamente acondicionada para disfrutar de las aguas con comodidad y acceso a los más diversos servicios, además de un hotel y un balneario.
Laguna de Chignahuapan. Los alrededores de la cabecera municipal se distinguen por una vegetación frondosa y exuberante gracias a la abundancia de acuíferos. La laguna de Chignahuapan, también conocida como laguna Almoloya, es un gran acuífero formado por nueve apacibles ojos de agua, donde está permitido pescar, pasear en lancha e incluso darse un chapuzón. Un lugar ideal para pasar un día agradable en contacto con la naturaleza y a escasos cinco minutos de distancia de la ciudad.


Salto de Quetzalapa. Avanzando 8 kilómetros desde el centro urbano en dirección noreste, se alcana una zona boscosa y abrupta. Aquí se encuentra una de las cascadas más altas del estado, con aproximadamente 200 metros. La contemplación del agua cayendo al vacío en todo su esplendor es una experiencia única, un místico vínculo de unión entre el hombre y las fuerzas de la naturaleza, mientras que las paredes de roca por las que se precipita el agua, son uno de los objetivos más buscados por los aficionados al rápel extremo.


Destinos de pesca. La presa de Cuautelolulco es otro interesante acuífero localizado aproximadamente a 12 kilómetros de la cabecera municipal. En sus aguas puede practicarse la pesca deportiva, principalmente de trucha. Otro dique, de dimensiones aun mayores, conocido como la presa de Ajolotla, tiene la peculiaridad de alimentase únicamente con el agua de lluvia. Sus aguas, ricas en trucha y carpa, no solo atraen a los amantes de la pesca de diversas zonas del estado, sino también a aquellos que quieren deleitarse con largas caminatas por las praderas aledañas.


“Presa de Cuautelolulco: La presa de Cuautelolulco es otro interesante acuífero localizado aproximadamente a 12 kilómetros de la cabecera municipal. Con el aspecto de un lago canadiense donde se puede practicar la pesca.
“Museo-Acuario Casa del Axolote: Un espacio dedicado a preservar y cultivar la cultura de conservación y ecología, que cuenta con una sala de exhibición del axolote, o axólotl.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *