Batopilas herederos de la singular y añeja cultura de los rarámuris.

Su brillante pasado, producto de la plata que de sus minas se extraía, apenas se opaca por la belleza de la barranca homónima y todo lo que le rodea: cañadas, ríos, árboles exóticos, sorprendentes flores y aves. Sin embargo, sus habitantes son sin duda su más grande tesoro, herederos de la singular y añeja cultura de los rarámuris.

Pasarás momentos mágicos admirando sus plazas, puentes de roca, el río y el hermoso acueducto del siglo XIX que formaba parte de la Ruta de la Plata. Te perderás al escuchar los relatos de las leyendas acerca de los tiempos del Porfiriato. En ellas se nos relata el hallazgo de las minas más importantes de la región, en 1708.

Conoce cómo se convirtió en punto de desarrollo cuando el español José de la Cruz encontró yacimientos de plata en 1708. Contempla las ruinas de la Hacienda de San Miguel, la opulenta casa del norteamericano Alexander Shepherd, fundador de la Compañía Minera de Batopilas, quien colocó al pueblo en la Ruta de la Plata en el siglo XIX.

CONECTA CON TU ESPÍRITU

Entra al Templo de San Miguel con su triple domo y a la Iglesia de la Patrona Virgen del Carmen con su gran campanario.

LLÉVATE UN RECUERDO TARAHUMARA

Compra una wali, canasta tejida con la planta del sotol o sereque, petacas, ollas, tambores, bajos, violines, arcos y objetos tallados en madera, que es una artesanía típica hecha por manos tarahumaras.

SABOREA DELICIAS NORTEÑAS

Degusta un caldillo de entrante o unos frijoles maneados; para beber prueba la lechuguilla, un licor hecho de maguey, o el tesgüino bebida típica de la región que se prepara a base de maíz . En Semana Santa sumérgete en la historia y tradición de los rarámuris.

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