CDMX a 20 de Marzo de 2019.- Orquesta y música electrónica, escenografía abstracta y vestuario atemporal son algunos elementos que forman parte de la nueva apuesta de la Compañía Nacional de Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) para la obra El amor distante de la compositora finlandesa Kaija Saariaho, cuyo estreno mundial tuvo lugar en 2000 en el Festival de Salzburgo y llegará a Latinoamérica por primera vez con cuatro funciones en el Palacio de Bellas Artes.

Inspirado en una leyenda del siglo XII del trovador provenzal Jaufré Rudel, el escritor franco-libanés Amin Maalouf realizó el libreto de la ópera que será interpretada por el barítono finlandés Jaakko Kortekangas en el papel del príncipe Jaufré Rudel, la soprano de origen polaco Agnieszka Slawinska como la condesa Clémence y la mezzosoprano mexicana Carla López-Speziale, quien encarnará al peregrino.

La Orquesta del Teatro de Bellas Artes será dirigida en esta ocasión por José Areán, quien señaló que conoció esta obra en su estreno en Salzburgo. “Quedé prendado de ella por sus características musicales y dramáticas. Desde hace dos años la propuse al INBAL para que se montara en México”.

Refirió que la obra le atrajo por la profundidad de los tres personajes. “Hay una especie de visión estética casi japonesa, donde hay muy poco; es económica en ciertos momentos de su escritura, pero enormemente sensual en términos acústicos, con una gran orquesta, electrónica y los tres personajes”.

La compositora, añadió Areán, trabajó en el Instituto de Investigaciones Acústicas de París que inauguró Pierre Boulez en los años setenta, y allí fue donde empezó a componer música electrónica, que diseña con diversos materiales musicales, elementos de la naturaleza, sonidos, palabras y susurros, los cuales transforma, a través de la tecnología, en paisajes sonoros.

En El amor distante, la música de la orquesta se complementará con el panorama sonoro que se mueve de forma envolvente.

El cantante Jaakko Kortekangas, quien visita por primera vez nuestro país, indicó que es muy diferente interpretar un papel de Verdi o Puccini a los personajes de la ópera de Saariaho. “Para aprender el texto se requiere de una concentración casi meditativa”.

Generalmente, agregó, cuando está en el escenario se relaciona con otros personajes, pero en esta obra existe la particularidad de que casi todo sucede a nivel de ensoñación: se encuentra solo con sus sentimientos, por lo que, como actor, en vez de accionar y reaccionar frente a otro intérprete, lo tiene que hacer con sus propios sentimientos. “Ése es el reto”.

Por su parte, Agnieszka Slawinska mencionó que esta ópera narra una historia de amor apasionante. “Es interesante interpretar a la condesa Clémence, quien, sin conocer ni saber cómo es el príncipe Jaufré, comienza a amarlo y a descubrir emociones”.

Indicó que, técnicamente, ha sido para ella un descubrimiento diferente encontrar el lenguaje de esta música. “Todos los intervalos son distintos a la ópera clásica, por lo que hay que conocer bien nuestro instrumento vocal para hacerlo de la mejor manera posible”.

Carla López-Speziale, quien interpretará al peregrino, resaltó la belleza del lenguaje que se utiliza en la obra; “la poesía, la cual no está tan presente en nuestros días, pero que puede ser un medio muy importante e integral de comunicación”.

El director de escena de la puesta, Mauricio García Lozano, refirió que “veremos un espectáculo alucinante. Aborda una metáfora muy complicada, por lo que el montaje requiere que sea tan hipnótico como la música y el texto.

“Es una ópera con música única y texto profundo que necesita una propuesta visual que provoque al público. Tiene vida, amor y muerte; todos los elementos de una buena ópera: pasión, crisis, mucha emoción y desgarramiento”.

Los escenarios son abstractos. El gran personaje es el mar Mediterráneo que separa Aquitania de Trípoli, pero también es el mar interior donde ocurre la pasión, el amor, de donde vienen los huracanes y tormentas de la duda, añadió.

En cuanto al vestuario, señaló que hará referencia al estatus de los personajes: un príncipe y una condesa, sin hacer una referencia a determinada época.

El amor distante narra la historia de Jaufré, quien escribe poemas a un amor ideal que sabe que no podrá encontrar. Un peregrino que lo escucha le hace saber que sí existe una mujer como la que anhela, pero que está al otro lado del mar.

La Compañía Nacional de Ópera ofrecerá cuatro funciones de El amor distante, el segundo montaje de su temporada 2019, en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, los domingos 31 de marzo y 7 de abril a las 17:00 horas y el martes 2 y el jueves 4 de abril a las 20:00 horas.

En la parte musical participarán la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, bajo la batuta de José Areán, y el Coro del Teatro de Bellas Artes, dirigido por Cara Tasher y Luis Manuel Sánchez Rivas.

La dirección escénica es de Mauricio García Lozano; la escenografía, de Jorge Ballina; la iluminación, de Víctor Zapatero y Rafael Mendoza; el vestuario, de Mario Marín, y el maquillaje, de Maricela Estrada.

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