CDMX a 22 de Marzo de 2019.- Mediante un conversatorio, el arquitecto, investigador e historiador Xavier Guzmán Urbiola abordó distintas etapas de la vida de una mujer que bien podría haber sido protagonista de una novela policiaca: Teresa Proenza, activista y espía cubana.

La actividad, realizada en el Centro Nacional de las Artes (Cenart), giró en torno al libro Para que no se olvide: Teresa Proenza (1908-1989). Una espía cubana en la política, la cultura y el arte de México, resultado de una ardua investigación realizada por Guzmán Urbiola, quien estuvo acompañado por el doctor Ricardo Pérez Montfort.

El autor del libro mencionó que la función de un historiador es desentrañar la vida del personaje estudiado y tratar de conocer la génesis de su obra, lo que buscó hacer con la figura de Teresa Proenza, una exiliada cubana que actuó en México como espía al servicio del gobierno soviético.

La investigación de Guzmán Urbiola fue realizada con fuentes de primera mano, como el archivo de la propia Proenza, el cual está bajo el resguardo del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap), además de su expediente en la Dirección Federal de Seguridad.

“Creí haber sabido todo acerca de Proenza, a quien conocí muy bien, incluso fuimos muy buenos amigos, pero esos documentos provenían de la entonces Dirección General de Seguridad del gobierno federal, que es algo así como el servicio secreto mexicano”, explicó.

Reconoció que esos documentos hablan de una Teresa Proenza que resulta desconocida para la mayoría de la gente. “Algunos conocen que fue amiga de Diego Rivera y Frida Kahlo, así como de varios intelectuales mexicanos, pero su paso por nuestro país era de otra índole, algo más enigmático”.

El libro cuenta con una gran cantidad de información que hasta ahora se desconocía, a lo que el arquitecto mencionó que “como eran documentos nuevos, al menos para mí, podía hablar de temas nuevos y es el caso de la vida de Teresa Proenza”.

La vida de la activista cubana fue muy interesante, pues se trata de un personaje que participó en momentos clave de la historia contemporánea. Hasta el momento —comentó Guzmán Urbiola— no se sabe a ciencia cierta cuál fue su papel en el asesinato de León Trotsky, pero su trabajo como agregada cultural de Cuba en México ocurrió por la misma época.

Al igual que África de las Heras, Hilda Krüger y otras más, Teresa Proenza fue una espía activa e importante en la historia, y su vida llenaría libros de aventuras, pero también académicos, con temas que van desde su pasión por el estalinismo hasta los que se encuentran en su archivo personal.

 Finalmente, el arquitecto Guzmán Urbiola dio a conocer que está en proceso de escribir la segunda parte del libro “sobre la vida de esta admirable mujer, con quien sostuve varias charlas. Fue generosa y amistosa conmigo en todo momento, desde el día que la conocí en 1984”.

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