Politécnico diseña prototipo para evitar caída de inmuebles por sismos

CDMX a 28 de Septiembre de 2017.- El Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrolla tecnología para evitar la caída de edificios ante sismos de cualquier magnitud, incluso de más de ocho grados.

Los trabajos están a cargo del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), el cual desarrolla dos prototipos: uno para contrarrestar hasta 80 por ciento los movimientos de inmuebles recién construidos; y el segundo, para detectar el estado real de los edificios viejos.

En entrevista con Notimex, el jefe del Departamento de Control Automático del Cinvestav, Wen Yu Liu, explicó que el primer prototipo llamado Control Activo Antisismo se refiere a un sistema de contrapeso, que se coloca en la parte superior del inmueble, mientras que otros sensores en la parte baja.

“El sensor mide la vibración del edificio y con la computadora vamos a calcular dónde falta ese peso para que desde arriba el amortiguador ofrezca ese equilibrio al momento de un temblor, eso evita que el edificio se mueva hasta en un 60 a 80 por ciento”.

Detalló que en México, la mayoría de los edificios grandes construidos después del sismo de 1985 contienen este sistema de control de manera pasiva, pues solo amortigua a manera de “gatos hidráulicos desde abajo pero no desde arriba”.

“El sistema de control activo tiene la característica de que se coloca desde la parte alta, manda señales a la computadora y además es mucho más eficiente, el problema es que para que funcione requiere pesar 0.3 por ciento de lo que pesa el inmueble y que utiliza mucha energía eléctrica”.

Sostuvo que por ello no es recomendable para los edificios que ya están construidos, pues agregaría un peso adicional que afectaría a la estructura, por lo que el sistema es ideal para edificios nuevos que ya contemplen este peso.

Asimismo, comentó que él y su equipo ya trabajan con un sistema semi activo, el cual podría ser menos pesado y que requeriría menos energía, el cual podría ser utilizado con baterías recargables, como las de un celular, pues recordó que en ocasiones cuando ocurren temblores “se va la luz”.

“El sistema activo de por sí ya es barato, tendría un costo total de 100 mil pesos aproximadamente, y cuando terminemos el semi activo sería aún más barato”.

Por otro lado, reveló que también trabajan en otro sistema llamado Monitoreo de Salud del Edificio, el cual emplea los mismos sensores que envían señales a la computadora y que permite descubrir el estado real del inmueble analizado.

“Ese ya está casi listo y nos puede decir qué daños tiene la estructura y en dónde, en qué pared o columna y ese es ideal para los edificios que ya existen, para edificios viejos y así lograr mejores diagnósticos ahora que es muy necesario”, destacó.

Informó que los trabajos llevan más de cinco años de investigación y que el primero, el Control Semi Activo Antisismo podría estar listo en dos años más, mientras que el Monitoreo de Salud del Edificio estará completado en tan solo seis meses más.