Más de 13 mdp cuesta cada bebedero de la SEP: Rafael Hernández Soriano

La administración de Enrique Peña Nieto incumple el compromiso de instalar bebederos de agua potable en las más de 250 mil escuelas públicas de todo el país y elude su responsabilidad de proteger la salud de millones de niñas y niños ante elevados índices de obesidad y diabetes mellitus, afirmó el diputado federal del PRD, Rafael Hernández Soriano.

El también Presidente de la Comisión de Derechos de la Niñez exigió a los secretarios de Educación Pública y al de Salud, Aurelio Nuño y José Narro, respectivamente, a “ser serios” tras el reciente anuncio de impulsar un programa piloto en mil 700 escuelas para fomentar la salud escolar.

Expuso que el gobierno federal elude el mandato para instalar los bebederos en todos los colegios públicos a pesar de que para ello ya cuenta con recursos que proporciona la Secretaría de Hacienda tras la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas, captados desde el ejercicio fiscal del 2014 a la fecha, los cuales superan los 86 mil millones de pesos.

El legislador exigió respuestas al gobierno federal sobre la aplicación de los recursos captados y les recordó que no pueden canalizar ese dinero público a otros fines porque ya están etiquetados.

Hernández Soriano indicó que con base en información requerida al Instituto de Infraestructura escolar que depende de la SEP, sólo se han canalizado 3 mil 600 millones de pesos para la colocación 6,700 bebederos, por lo que existe un incumplimiento en la meta gubernamental.

Dicha meta se esfumó, como lo revela el reporte de la SEP de que al término del sexenio de Peña Nieto sólo se habrán colocado 40 mil bebederos en igual número de escuelas, agregó.

Hay incumplimiento de compromisos gubernamentales y en la responsabilidad de proteger la salud de niñas y niños a pesar de que el país enfrenta un grave problema sanitario por los elevados índices de obesidad, sobrepeso y diabetes mellitus, abundó.

El diputado federal le recordó al presidente Peña Nieto que no sólo se trata del número de escuelas sin atender, sino que son personas, millones de niños en riesgo por la falta de acceso al agua potable ante la proliferación de bebidas azucaradas.