La historia de los romeritos morelenses para Semana Santa

La historia de los romeritos morelenses para Semana Santa

Los romeritos con mole o romeritos, es un platillo típico la cocina mexicana, especialmente en el centro del país, cuyo ingredientes principales son las hojas del romerito (Suaeda spp.), un quelite que crece en la milpa​ y que no debe ser confundido con el romero o romero de olor (Rosmarinus officinalis).

En los hogares de Ocuituco en Morelos, la Semana Santa tiene un lugar especial en el calendario porque los feligreses no solo alimentan su espíritu con los rituales de fe que tienen lugar durante las ceremonias religiosas, también alimentan el cuerpo con las delicias gastronómicas de la temporada.

En las cocinas de las tierras frías de Ocuituco, se tienen preparadas siempre cazuelas y ollas de barro porque se piensa y se reconoce que la comida sabe mejor si se elabora en alfarería, y qué mejor si ésta es libre de plomo.

Y es en ellas, en cazuelas y ollas de barro, en donde se preparan los romeritos, un platillo clásico del municipio, que se elabora en casi todos los hogares para celebrar el Jueves Santo.

Cada familia tiene su propia receta y aquí te compartimos la de los Fonseca que se distingue de las demás porque lleva tortitas de camarón, un detalle culinario que la matriarca de la familia, la abuela Jacoba, trajo desde Puebla.

En tanto al sur de la CDMX cada temporada de Semana Santa, los productores de la zona chinampera de Xochimilco se alistan para ofertar los tradicionales romeritos en los mercados públicos, lo que representa una fuente de ingresos económicos para los pobladores, quienes ofertan hortalizas criollas y orgánicas.

Frente al mercado 377 en el centro, los productores nativos de la demarcación ofrecen papa cambray, huazontle, trigo en pequeñas macetas, para esta temporada.

Víctor López, oriundo del barrio de La Asunción, recuerda que junto con su familia conservan la costumbre de sus abuelos, quienes desde hace 50 años se han dedicado a la producción de flores y hortalizas en el Paraje Atlaxontitla.

“Actualmente muchas familias han perdido esta tradición que ha pasado de generación a generación. Afortunadamente, soy una de las personas que tomó la decisión de persistir en esta noble labor y así preservar lo que da identidad a nuestra vida como productores.”

El ciclo de cultivo para consumo en Semana Santa es a partir de la primera semana de diciembre.

De acuerdo con el Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública (CINyS-INSP), este quelite es un alimento de gran calidad nutrimental, aporta fibra, que produce sensación de saciedad, mejora el tránsito intestinal y puede contribuir a mantener niveles adecuados de colesterol LDL y azúcar en sangre.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) informó que los productores de romeritos del país cuentan con un volumen suficiente para abastecer la demanda de este cultivo, utilizado para la elaboración platillos típicos para esta temporada.

En la Ciudad de México el cultivo y venta de este quelite representa una importante fuente de ingresos, particularmente para las comunidades de San Andrés Mixquic, San Nicolás Tetelco y San Juan Ixtayopan, Tláhuac, y San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, anotó la Sader.
En esta última comunidad la siembra se desarrolla mediante los sistemas de chinampas, que es una forma de cultivo único en el mundo por su alto grado de integración ambiental al antiguo funcionamiento hidrológico, y por lo que también se le considera parte del legado cultural de la región.

El romerito, cuyo nombre científico es Suaeda diffusa Wats, es una planta de alto consumo en la región centro del país, por ser el componente central de algunos platillos tradicionales de la temporada navideña y de Semana Santa.

Como parte de su utilización gastronómica es elemento central en el llamado “revoltijo”, nombrado así por los múltiples ingredientes que lo componen: papa, nopales, almendra, nuez, cacahuate, cebolla y ajo. También, se prepara con mole, nopalitos, papas cambray y camarón seco, entre otras variedades.

Los romeritos son un alimento de gran calidad nutrimental y, al igual que las verduras, su aporte calórico es bajo, toda vez que una taza de romeritos cocidos aporta solo 25 calorías, resaltó el CINyS-INSP.

Además, es un alimento proveedor de calcio, que es el mineral más abundante en nuestro cuerpo y es necesario para mantener una salud ósea óptima y un crecimiento adecuado de los huesos, sobre todo en etapas de desarrollo.

También, el romerito aporta fibra, la cual produce sensación de saciedad y mejora el tránsito intestinal, y puede contribuir a mantener niveles adecuados de colesterol LDL y azúcar en sangre.

Los romeritos contienen vitamina C, un antioxidante con funciones dentro del sistema inmune, además, facilita la absorción de hierro y participa en la síntesis de colágeno.

Asimismo, este quelite es fuente de vitamina A, que funciona como antioxidante, y tiene funciones esenciales en la visión y crecimiento, así como en la función inmune y de reproducción.

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