Juan Rulfo tiene presencia permanente en la Feria del Libro de Minería

CDMX a 25 de Febrero de 2017.- Desde hace ya varios años, la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM) tiene instituida la lectura completa de la novela “Pedro Páramo”, de Juan Rulfo, en cada una de sus ediciones, “obra que en 1955 cambió el panorama de la literatura mexicana”, recordó Fernando Macotela Vargas.

Entrevistado por Notimex en el marco de la presentación de la 38 edición de esa feria que se llevará a cabo del 23 de febrero al 6 de marzo, con Querétaro como Estado Invitado, el director del encuentro adelantó que en esta ocasión y para conmemorar el centenario del nacimiento de Rulfo, se van a realizar dos lecturas completas de esa obra emblemática.

Mencionó que además de la lectura de ese libro, que año tras año es leído colectivamente por decenas de lectores que espontáneamente asisten a elevar la voz, llenando hasta el tope el salón donde se realiza la actividad, la edición 38 de la FILPM contará con mesas redondas, y se leerán cuentos de ese autor nacido en Guadalajara el 16 de mayo de 1917.

Se trata, en realidad, de una de las actividades más entrañables para cientos de asistentes a la feria, pues año tras año se preparan con tiempo para leer en público un pasaje de “Pedro Páramo”, incluso, al anotarse para tomar parte en el maratón de lectura, cada participante llega convencido de que conoce a los personajes y ya ha visto los escenarios.

A la memoria de Macotela vinieron las imágenes de jóvenes y adultos haciendo fila, con su libro en la mano, afinando la voz para estar a tono al momento de pasar al frente. “Es una lectura muy agradable, de poco más de cuatro horas y media, pero la gente sabe que con la participación ordenada ésta va a ser una experiencia fuera de serie para todos”.

Para el entrevistado, Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, hoy mundialmente identificado como Juan Rulfo, fue un hombre excepcional, pues a sus dos obras fundamentales, “El Llano en llamas”, compuesta de 17 relatos y publicado en 1953 y la novela “Pedro Páramo” de 1955, sumó su quehacer de fotógrafo y guionista.

Rulfo murió el 7 de enero de 1986 a la edad de 68 años, y además de haber obtenido el Premio Príncipe de Asturias de Literatura en 1983 y la Beca Guggenheim en Artes para América Latina y Caribe en 1968, fue nominado al Premio Ariel al Mejor Argumento Original, lo que lo convierte en un escritor de producción escasa pero de innegable valor.