Exgerente de campaña de Trump se entrega al FBI por “Rusiagate”

Washington a 30 de Octubre de 2017.- Paul Manafort, exjefe de la campaña electoral del presidente estadounidense Donald Trump, se entregó este lunes a las autoridades acusado de cargos que incluyen conspirar contra Estados Unidos y lavado de dinero.

Los cargos son los primeros derivados de la investigación que encabeza el fiscal especial Robert Mueller sobre lazos entre la campaña de Trump y Rusia.

Manafort y su antiguo socio Rick Gates se entregaron a las autoridades federales y se espera comparezcan ante la corte más tarde este lunes para enfrentar los cargos.

La imputación presentada en una corte federal en Washington detalla 12 cargos, incluyendo conspiración contra Estados Unidos, conspiración para lavar dinero, actuar como un agente extranjero no registrado y varios relacionados con no reportar cuentas bancarias en el extranjero.

El documento dice que el dinero fue movido a través de cuentas bancarias ocultas en Chipre, San Vicente y las Granadinas y las Islas Seychelles. En total, más de 75 millones de dólares pasaron por esas cuentas. Manafort está acusado de lavar más de 18 millones de dólares.

Manafort, de 68 años, fue despedido como jefe de la campaña de Trump en agosto tras conocerse que había orquestado una operación encubierta de cabildeo en favor de intereses pro rusos en Ucrania. The Associated Press reportó que Manafort representó además a un millonario ruso hace un decenio con el interés de promover los intereses del presidente ruso Vladimir Putin.

Mueller fue designado como fiscal especial en mayo para dirigir la investigación del Departamento de Justicia sobre si el Kremlin trabajó con asociados de la campaña de Trump para interferir con las elecciones presidenciales.

El nombramiento se produjo una semana después del despido de James Comey, que como director del FBI dirigía la investigación, y siguió además la decisión meses antes del secretario de Justicia Jeff Sessions de recusarse de la pesquisa.

Los investigadores se han centrado en asociados como Manafort, cuya casa fue allanada en julio por agentes federales en busca de documentos bancarios internacionales y de impuestos, y el exasesor de seguridad nacional Michael Flynn, que se vio obligado a renunciar en febrero luego que funcionarios de la Casa Blanca dijeron que les mintió sobre su conversación con el embajador ruso en Estados Unidos.

La pesquisa de Mueller ha alcanzado también la Casa Blanca, con el fiscal examinando las circunstancias del despido de Comey. Los investigadores han solicitado numerosos documentos de la Casa Blanca sobre importantes acciones desde que Trump asumió la presidencia y han entrevistado a numerosos funcionarios y exfuncionarios.

Manafort usó propiedades para lavar dinero: Mueller

Durante los últimos cinco años, Paul Manafort, ha estado en un frenesí inmobiliario, invirtiendo en propiedades desde Nueva York hasta California, y luego sacando grandes préstamos contra algunas de ellas.

Resulta que, de acuerdo con el fiscal general Robert Mueller, Manafort estaba usando las propiedades para lavar dinero que ganó trabajando para políticos ucranianos.

Por ejemplo, en 2012, una compañía controlada por Manafort compró un departamento en el barrio de Soho de Nueva York por 2.85 millones de dólares, canalizado a través de cuentas en Chipre, según la acusación.

Alquiló la propiedad, pero al solicitar un préstamo bancario, supuestamente declaró falsamente que su hija y su yerno vivían allí. En marzo de 2016, el banco le prestó a Manafort 3.18 millones de dólares, según el gobierno de Estados Unidos.

Una entidad controlada por Manafort también pagó alrededor de 3 millones de dólares por una casa de varios pisos en Brooklyn en 2012, otra vez utilizando dinero de cuentas de Chipre. En 2016, obtuvo un préstamo de 5 millones de dólares, prometiendo usar 1.4 millones para construcción. En cambio, utilizó el dinero para pagar otra hipoteca y para hacer un pago inicial por una propiedad en California, dice la acusación.

El dinero provenía de cuentas bancarias que Manafort tenía fuera de Estados Unidos y que no declaró a las autoridades fiscales estadounidenses, según la acusación.