El trío Tres Tristes Tangos fusiona sonido y tradiciones de diversas latitudes

Con la inquietud de explorar la fusión entre el tango argentino y la música de Europa del Este, especialmente la klezmer (vernácula asquenazí), nació en el año 2010 la agrupación Tres Tristes Tangos, actualmente integrada por Daniel Paz (clarinete), Silvestre Villarroel (acordeón) y Jorge González (contrabajo).

A la propuesta musical se fueron agregando el jazz manouche francés, el son istmeño de Oaxaca, la improvisación libre y el blues estadounidense. Las composiciones de la agrupación originaria de la Ciudad de México, explica Daniel Paz, incorporan todos estos sonidos de manera orgánica.

El clarinetista recordó que un inicio la agrupación trabajó especialmente sobre el tango y el klezmer, géneros en los se interesaron por su gusto personal en la música de Coco Nelegatti, Piazzolla, Gardel, La Orquesta Típica, New York Klezmer All Stars, Budapest Klezmer Band y el violinista Veretski Pass.

“Con el paso de los años, de los ensayos y del tiempo empezamos a explorar otras músicas, también nos fuimos por la improvisación libre que consiste en salirse completamente de la forma. Nuestra base sí está en el folclor por llamarle de alguna manera”, explicó Daniel Paz en entrevista con la Coordinación de Apoyo a Artistas y Promotores Culturales Independientes de la Secretaría de Cultura.

El contrabajista Jorge González comentó que en los siete años de la agrupación se han presentado en pulquerías y plazas públicas en diversos estados de la República Mexicana, como Veracruz, Puebla, San Luis Potosí, Xcaret, y Lagos de Moreno.

“De repente nos encontramos dialogando con bandas de muchos otros estilos y en lugares que no son precisamente los tradicionales de nuestra música, pero el lugar en sí no es lo que importa, de lo que se trata es de compartir la propuesta con la gente”

Silvestre Villarroel destacó del trío sus conocimientos musicales de distintas partes del mundo y se refirió a la música tradicional, dijo que ésta tiene un propósito social al transmitirse en las calles, los mercados y plazas, pues la gente la baila como una tradición, no porque sea una moda.

Daniel Paz manifestó su gusto por estar en un proyecto vivo después de tantos años. “Lo que hemos hecho ha sido fruto de nuestro trabajo y esfuerzo, no es fácil, pero es una gran satisfacción”.

El primer disco de Tres Tristes Tangos es Planta baja, contiene 13 temas propios y tres tradicionales. Actualmente el trío trabaja en la composición de temas para un segundo material que esperan grabar en el 2018.

“Para este segundo disco no pretendemos hacer mucho trabajo de postproducción, pero finalmente la mezcla y la masterización también son procesos que tienen su cuidado y para el que se necesita financiamiento, por lo que se está pensando en lanzar un fondeadora y entrar al estudio de grabación en el 2018.

“Nosotros componemos los temas y eso es lo más fácil de este trabajo porque se disfruta. Para mantener el proyecto vivo hay que promocionarlo, y por ello participamos en convocatorias y festivales”, abundó Daniel Paz.

Los miembros de Tres Tristes Tangos aseguran que dentro de la música tradicional hay espacio para la música contemporánea, que la música “seria” no tiene por qué ser aburrida y que la música divertida no es necesariamente simplona ni pueril.