El Santo, Pedro Infante y Cantinflas estelarizan Una ofrenda de película

CDMX a 1 de Noviembre de 2017.- Bajo una atmósfera colorida, en la que predominan las flores de cempasúchil y el papel picado, El Santo, Pedro Infante y “Cantinflas” se dan cita en la magna ofrenda de Día de Muertos del Museo Dolores Olmedo, en el sur de la Ciudad de México.

No son reproducciones de fotos sino sus “huesos” los que deambulan por este espacio museístico al que también ha sido convocado el cineasta, actor y productor Emilio “El Indio” Fernández y otras destacadas figuras de la época dorada del cine mexicano.

La ofrenda, que convoca a diario a habitantes no sólo de los alrededores de Xochimilco sino también a turistas nacionales y extranjeros, muestra el detrás de la cámara de películas mexicanas como “Santo contra las momias de Guanajuato”, “A toda máquina” y “El vampiro” a través de sus actores, directores de escena, camarógrafos y sonidistas, así como maquillistas y editores.

Su objetivo es rendirle homenaje a películas que han hecho posible el rico y variado imaginario colectivo del cine mexicano, además de dedicar el altar a la pintora Frida Kahlo y al muralista Diego Rivera.

A la entrada, una alfombra tapizada de cempasúchil, que evoca el misticismo del pasado precolombino y colonial, da la bienvenida a los visitantes quienes a su vez son recibidos por la calaca de vendedor de palomitas.

La cartelera de “Una ofrenda de película” incluye los emblemáticos títulos: “Ahí está el detalle”, “El vampiro”, “El rey del barrio” y “Los tres García”.

En un principio, la exhibición por el Día de Muertos rinde homenaje a la dirección y al trabajo de fotografía de la película “Salón México” (1949), que estuvo a cargo de Emilio Fernández y Gabriel Figueroa, respectivamente.

Entre calaveras, cámaras de video y otras herramientas del set, se observa un video de 30 segundos en los que se da cuenta de cómo se realizan dichas actividades.

La ofrenda, que podrá visitarse hasta diciembre próximo, reconoce también el trabajo del sonidista de “Los tres García” (1946), Manuel Topete, y explica cuál es su desempeño: El sonidistas con el apoyo del microfonista es el encargado de capturar los diálogos y los sonidos directos de una película, evitando ruidos no deseados que se generan al momento de filmar cada escena.

En materia de dirección de arte se rinde tributo a los decoradores, electricistas, carpinteros, pintores, tapiceros y utileros de la película “El Vampiro”, dirigida por Fernando Méndez y protagonizada por Germán Robles.

“Santo contra las momias” se hace presente al destacar el trabajo de la coordinación de escenas de riesgo, mientras que los efectos visuales de “La nave de los monstruos” (1960) son evocados también mediante calaveras colgadas como si estuvieran volando por los cielos.

Sorpresa genera la pequeña sala de proyecciones con la que cuenta esta exhibición, en la cual se observan imágenes en blanco y negro de la película “A toda máquina”, dirigida por Ismael Rodríguez y protagonizada por Pedro Infante y Luis Aguilar.

Con breves explicaciones sobre los trabajos que se realizan detrás de la cámara, esta ofrenda deleita la pupila de niños, jóvenes y adultos, quienes en grupos de 15 personas realizan el recorrido sin desaprovechar la oportunidad de tomarse fotos al lado de sus personajes favoritos.

Destacan las poses al lado de “Cantinflas”, El Santo, Pedro Infante y “Tin Tan”, quienes destacan entre las decenas de calacas que se han dado cita este 2017 en el sur de la Ciudad de México.

En entrevista con Notimex, Georgina Arellano, de 53 años de edad, y sus hijas Eréndira, de 30, y Elvira, de 16, compartieron su emoción por visitar esta ofrenda dedicada al cine mexicano y aseguraron que para ellas ya es una tradición visitar el museo Dolores Olmedo, ya que les da ideas sobre cómo decorar su altar a los muertos.

Este año, particularmente, Georgina y Elvira la han visitado en dos ocasiones, pues les gustó tanto que le llamaron a Eréndira para que juntas la volvieran a disfrutar.

“Sé que le gusta mucho el cine y me pareció interesante que la recorriera porque explican cada una de las áreas que conforman la película”, anotó Georgina.

Como ellas hay cientos de visitantes que aprovechan la cercanía de su hogar al museo y año con año deciden visitarla, eso sí, antes de 1 de noviembre porque aseguran los días posteriores se saturan los alrededores y el recinto también.

En promedio, una familia tarda en entrar a la ofenda una hora más el tiempo que invierte en su recorrido, pero no importa la espera, sostiene la familia Arellano, pues la flora y fauna del recinto hace la espera más amigable. Y es que los pastos verdes cobijan el hermoso plumaje de pavorreales.

Como parte de este festejo a los muertos, el Museo Dolores Olmedo organiza una serie de actividades para el disfrute de sus visitantes y hoy llevará a cabo “La catrina Cha Cha Cha”, una sesión de cuentacuentos a cargo de Armando Cuentos, además de un encuentro con los mitos y las leyendas que giran en torno a esta efeméride.

Por la tarde, la cantautora veracruzana Roxana Río honrará a los difuntos con ritmos de huapango y sonidos latinos para ofrecer un espectáculo que mezcla la música y la tradición.

Música y danza folclórica son otras de las disciplinas que podrán disfrutarse en este espacio museístico que abre sus puertas de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas.