López Obrador un “tonto útil” de la Mafia del Poder

BLAS A. BUENDÍA

CDMX a 18 de mayo, 2017.- Una nueva dosis de mentiras fueron vertidas por don Andrés Manuel “Pinocho” López Obrador, ya que por enésima ocasión encaró a la Mafia del Poder oficial, incluso, se advierte que el tabasqueño padece de la variante enfermedad de Creutzfeld-Jakob, mejor conocida como la enfermedad en las vacas locas.

El también líder de la Mafia del Poder de la Izquierda esquizofrénica se aventó la puntada de anunciar que apabullará a los diez prospectos de la pandilla que ostenta el poder oficial.

En gira por el Estado de México, en apoyo a la candidata Delfina Gómez,  abanderada del partido MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional), dijo estar seguro que la “mafia del poder” no se acaba de poner de acuerdo sobre quién será su candidato presidencial para los comicios de 2018, ya que “de los diez prospectos que tienen todos se les caen”.

López Obrador muy sobrado de sí mismo, enlistó a quienes supuestamente están impulsando “los de arriba” para las elecciones federales de 2018.

Dicho inventario lo integran Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación; Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación Pública; José Antonio Meade, secretario de Hacienda; Luis Videgaray, secretario de Relaciones Exteriores, y José Narro Robles, secretario de Salud.

A esta numeralia aparecen Margarita Zavala, ya que “Felipe Calderón busca reelegirse con ella”; el presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya; el ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle; el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, y el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera Espinosa.

Empero, el jefe de la Mafia del Poder de la izquierda estólida, puntualizó que le va a ganar a todos juntos, y precisó que aunque han querido manchar a su partido MORENA con actos de corrupción “no nos pasa nada”.

“Nos han querido manchar pero no nos pasa nada. Si fuésemos como ellos ya nos habrían acabado. Nuestro escudo es la honestidad”, malició.

CREUTZFELD-JAKOB

Para la sociedad, Andrés Manuel López Obrador se ha vuelto un “político tonto útil” porque a cada rato, en cada momento, siempre denigra a sus enemigos que le denotan “miedo” y a quienes de forma gratuita y en reciprocidad, entran a un perverso juego de dimes y diretes, intercambiando acusaciones de mutuo desprestigio.

Por ejemplo, se dice que padece de una crónica enfermedad llamada Creutzfeld-Jakob, el mal de las vacas locas, toda vez que su personalidad es muy cambiante, se le ha detectado al Peje-Vaca, sensaciones de estar nervioso o sobresaltado, notorios y muy calificados cambios de personalidad, convulsiones o movimientos espasmódicos repentinos, dificultad para hablar.

A comienzos de la enfermedad, según acusan peritos en materia de siquiatría, una evaluación del sistema nervioso y del estado mental mostraría problemas de memoria y pensamiento.

Posteriormente en el transcurso de la enfermedad, una evaluación del sistema motor (un examen para evaluar los reflejos musculares, la fuerza, la coordinación y otras funciones físicas), puede mostrar una diversidad de transformaciones de personalidad.

De igual manera, hay pérdida de la coordinación y cambios en el cerebelo. Esta es la zona del cerebro que controla la coordinación. Un examen ocular muestra zonas de ceguera que la persona puede no notar y que lo convierte en arrogante, prepotente y patéticamente peligroso.

Según peritos en ciencia forense, acusan que la enfermedad sólo se puede confirmar mediante una biopsia del cerebro o una autopsia. Hoy en día, es muy infrecuente que se haga una biopsia del cerebro para buscar esta enfermedad.

En López Obrador sería extremadamente difícil convencerlo que se metiera a un tratamiento sicológico, pues uno de los objetivos del tratamiento, sería brindar un ambiente seguro, controlar el comportamiento agresivo o agitado y satisfacer las necesidades de la persona.

En este marco, para el tabasqueño sería incontrolable someterse a un estudio siquiátrico ya que se le ha observado que a través de los años de su “carrera delictiva” en el quehacer político, se niega en aceptar acciones inverosímiles ante el asombro de la opinión pública cuando sus allegados se corrompen pasando la charola a infinidad de empresarios y agentes del poder político, económico, financiero y eclesiástico.

El desenlace clínico de la enfermedad  Creutzfeldt-Jakob es muy desalentador. Las personas con el tipo esporádico de esta enfermedad son incapaces de cuidar de sí mismas al cabo de seis meses o menos después del inicio de los síntomas.

Las personas con esta enfermedad pueden necesitar ayuda para controlar las conductas inaceptables o peligrosas.

Esto consiste en recompensar las conductas positivas e ignorar las negativas (cuando es seguro hacerlo).

También pueden necesitar ayuda para orientarse con respecto a sus alrededores y sus semejantes. En ocasiones es necesario usar medicamentos para controlar la agresión para alcanzar su obcecado anhelo de llegar a la Presidencia de la República, pero a López Obrador –ya lo ha reiterado en infinidad de ocasiones-, le importa un demonio todas las instituciones.

Entonces, ¿cómo confiar de un sujeto si a todas luces padece de una crónica enfermedad Creutzfeldt-Jakob?

Lo cierto es que Andrés Manuel López Obrador es un “tonto útil” que ha promovido el mismísimo gobierno desde las más altas esferas del poder, para supuestamente enriquecer la tendencia democrático de todo el país aun cuando el tabasqueño los siniestre moralmente y los ridiculice ante la sociedad.

 

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