El palacio de Cortés un referente histórico en Cuernavaca

Museo Regional Cuauhnahuac, Palacio de Cortes.

El palacio de Cortés es un palacio civil novohispano del siglo XVI, un monumento histórico ubicado en Cuernavaca, Morelos (México), ordenado construir por Hernán Cortés en los años inmediatos a la Conquista de México. Fue su residencia, después de vivir en la Ciudad de México, en donde asentó la encomienda dada al recibir el marquesado del Valle de Oaxaca. Guarda una enorme similitud con el Alcázar de Colón de Santo Domingo, República Dominicana, el cual es anterior a este (1506). Actualmente es sede del Museo Regional Cuauhnáhuac, inaugurado el 1 de febrero de 1974.
La primera parada es el Palacio de Cortés, una extraordinaria construcción ubicada a un costado de la Plaza de Armas, justo en el centro de la ciudad. Es una de las edificaciones virreinales de carácter civil más antiguas de Cuernavaca. El que fuera hogar del famoso conquistador español Hernán Cortés, alberga hoy el Museo Cauhnáhuac y resguarda la historia del estado, desde la época prehispánica hasta la revolución agraria liderada por Emiliano Zapata. Encontrarás armaduras, monedas, trajes típicos, carruajes, la gran maquinaria de un reloj traída desde Londres, así como un cañón militar, armas de fuego y los restos de algunos entierros prehispánicos.
Sin duda, la estrella de este museo que no te puedes perder es el mural de Diego Rivera titulado “Historia de Morelos: Conquista y Revolución”, donde el artista plasmó los momentos históricos más importantes de la vida del estado con una inigualable mirada crítica, típica del muralismo mexicano. Es famosa la figura de José María Morelos donde Rivera colocó su propio rostro a la inconfundible figura del caudillo, brindándole un singular efecto a su mirada, la cual parece seguir al espectador desde cualquier ángulo del corredor donde se encuentra ubicado.
Si caminas por las calles de Hidalgo y Galeana, muy cerca del Palacio de Cortés, te encontrarás con la Plazuela del Zacate, lugar que se ganó su nombre debido a que antiguamente ahí vendía el alimento para los animales de carga. Actualmente esta plaza es el punto de reunión de jóvenes que salen a tomar un trago por la noche en alguno de los numerosos bares que la rodean. Existen opciones para todos los gustos, desde salsa y música tropical hasta rock y pop. Durante el día, es el mejor lugar para sentarse a tomar un café o alguna bebida refrescante mientras admiras el centro de la ciudad y sus paseantes.
Si el hambre apremia, no puedes irte sin almorzar en alguno de los restaurantes de más tradición en Cuernavaca, Casa de Campo, un Hotel Boutique que forma parte de la historia más reciente de la región. El inmueble, nombrado recientemente Monumento Histórico por el INAH, cuenta con una exquisita carta que ofrece, entre otros platillos, deliciosos filetes de pescado al ajillo, a la talla, al mojo de ajo, a la diabla o empapelado. Para el desayuno, pide unas ricas crepas de huitlacoche, hongos y queso gouda bañadas en salsa de chile poblano, o un delicioso omelette vegetariano acompañado de champiñones y flor de calabaza. No olvides probar sus famosos bisquets con nata y mermelada de guayaba, acompañados con un delicioso chocolate de agua; o sus panqués de nuez y chocolate criollo, todo preparado de manera artesanal por los cocineros del lugar.

 

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